domingo, 19 de mayo de 2013

EXPERIENCIA PEDAGÓGICA SOBRE EL MILENIO DE GRANADA

Granada celebra este año el milenio de su nacimiento (1.013-2.013).
Con ocasión de esta efemérides, el Colegio Público Cardenal Belluga de Motril ha organizado una serie de actividades didácticas, lúdicas y de divulgación, participadas por toda su comunidad educativa: alumnos, padres y profesores.
El objetivo de este proyecto escolar, desarrollado durante todo el curso académico, ha sido el conocimiento físico, histórico, cultural y social del antiguo Reino y de la realidad actual de Granada. Con motivo del cual, el alumno ha tenido la oportunidad de descubrirse a sí mismo en relación a todos esos conocimientos; comprendiendo su identidad como fruto de uno de los procesos de diversidad más rico de la historia de la humanidad y fomentando, de paso, el sentimiento de igualdad, si no de parentesco, con otras culturas.
Durante la última semana de mayo se hará la presentación pública tanto de los trabajos realizados por alumnos, padres y profesores durante el curso, como de las actividades específicas programadas para acompañar a dichos trabajos. Entre estos actos, destacan:
  • Cuentos de las tres culturas.
  • Audiciones comentadas de música granadina (sefardí, andalusí, folclore y flamenco).
  • Charlas sobre el medievo granadino (figuras relevantes, sociedad nazarí, monumentos, acontecimientos) a cargo de profesores del Centro.
  • Visionado de video de animación creado en el colegio.
  • Exhibición de cetrería con diferentes rapaces.
  • Taller de alfarería.
  • Taller de tintura con henna (alheña).
  • Presentación de personajes históricos de Granada y monumentos, por parte de alumnos. 
  • Exposición de alicatados en barro de La Allhambra y de empedrados de suelo granadino, realizados por los alumnos.
  • Reproducción a gran escala de elementos arquitectónicos y religiosos representativos de las tres culturas, hecho por padres y maestros.
  • Degustación de repostería morisca en espacio decorado al estilo andalusí, preparado por madres.
  • Coreografía de alumnos con danzas típicas de cada cultura.
  • Exhibición de trajes de época de las tres culturas que lucirán alumnos, profesores y familias.
  • Zambra de flamenco, interpretada por alumnos del Colegio Público San Antonio de Motril.
Una fiesta de memoria, cultura y tolerancia que desean compartir con todos los que puedan acudir al Centro, en fecha de 27 a 31 de mayo, en Motril.
Así mismo, el Centro pone a disposición del profesorado interesado, el archivo documental, en formato digital, relativo a la historia y cultura de Granada, y, el material didáctico (no suscrito con editorial) para el tratamiento escolar de las tres culturas, elaborado por profesores del colegio, en:
http://www.cardenalbelluga.es/milenio1/index.html
http://laclase55.blogspot.com.es/2013/03/personajes-importantes-del-reino-de_6.html
http://www.cardenalbelluga.es/

ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD

Es necesario, de vez en cuando, recordarle a los alumnos las vicisitudes que padecen las personas con desventaja física, psíquica o económica. Es necesario, para que en su proceso de formación, junto a sus adquisiciones intelectuales, los alumnos vayan desarrollando, también, condiciones emocionales que activen su sensibilidad frente a la debilidad o el sufrimiento de los desvalidos.
Desde hace tiempo en las escuelas se han integrado niños con dificultades, que fácilmente son percibidos como distintos. Generalmente son bien tratados por el alumnado y especialmente bien por sus compañeros de clase. Hay ocasionalmente, no obstante, algún incidente de poca relevancia. Pero, también, se dan conductas que, sin ser agresivas, pueden ser violentas por el contenido de ignorancia, desdén o hasta desprecio que manifiestan.
No quiebran la coexistencia en el Centro, pero tampoco motivan la convivencia. Convivencia no es vivir en común, es hacerlo en comunidad. Y mejor aún, en comunión.

Sobre educación para la diversidad hay excelentes materiales. En concreto, sobre síndrome Down hay cómics y hasta videoanimación. 
Esto que os presento aquí es sólo un cuento, sin más. Quizá su valor se pondere en relación a mi Centro, ya que el personaje y la narración del cuento están contextualizados. Con ello, los alumnos lectores crearán un sello semiótico del personaje, una imagen interior provista de carga emotiva que trasciende la experiencia cercana y cotidiana que habitualmente tienen con la persona simbolizada. Lo percibirán de modo más afectuoso. Es el efecto cualitativo de la foto sobre la realidad o del protagonista de un relato sobre el sujeto de un suceso. Y este es el efecto que persigo respecto al alumno representado en el cuento.


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sábado, 18 de mayo de 2013

WELCOME TO WORLD WIDE WERT

El señor Wert -ministro de Educación y Cultura, antes tertuliano- ha dejado de decir paridas para pasar a promulgarlas. Es decir, las ha hecho ley. La Ley Wert o como él la llama: Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa. Una ley a la altura de Rajoy. Perdón por el pareado.
Nunca he entendido por qué los ministros de Educación y sus asesores le ponen esos interminables epígrafes a sus leyes, desde LOGSE hasta la reciente LOMCE. Con lo fácil que sería denominarlas como Ley Educativa seguida del año de su publicación, o sea, una fecha entre cuatro u ocho años. El tiempo en que una generación de estudiantes empieza Primaria con unos presupuestos pedagógicos, metodológicos y estructurales y termina su enseñanza Secundaria con otros distintos que no estaban en el guión. Es decir, que cuando el alumno se sabe las respuestas, le cambian las preguntas. Cada cambio de gobierno -si no, cada equipo- trae su ley educativa.
Me irrita, porque establece un sistema equilibrista que emborrona las alternativas a seguir por los alumnos. Aparecen y desaparecen materias, aparecen y desaparecen opciones, aparecen y desaparecen conexiones entre bloques. Faltan perspectivas claras. Lo que no cambia es la inversión creciente que graba al estudiante: matrículas encarecidas y desiguales según la universidad, créditos que hay que costear, máster que casi nunca se pueden costear.
Esta última ley no es más de lo mismo; es de lo mismo, lo peor.
De esta ley, lo primero que deducimos, es que Wert es un digno ministro de Rajoy. La ley está hecha y difundida como le gusta al presidente. Su contenido de tapadillo y con la menor divulgación posible. ¡Que miren el BOE! Cuando después del Consejo de ministros, donde se ha aprobado la ley, Wert no ha tenido más remedio que comentarla frente a la prensa, ha salido por peteneras. Puro estilo Rajoy. A Rajoy no le gusta mentir, por eso esquiva a la prensa o se presenta a ella en plasma. Para las contadas veces que no puede evitarla (en el extranjero o con la visita de un mandatario extranjero) se ha pulido el estilo peteneras.
Wert sigue su escuela. Ha cambiado. Antes le gustaba dar la cara, su cara de cínico. Se presentaba en los eventos educativos y culturales a pecho descubierto y provocador; cuando lo voceaban y le pitaban, él se ciscaba. Ahora, el ministro no se menudea. Se ha vuelto reservado como su jefe y usa las mañas de su jefe. Se le ha preguntado si la religión iba a puntuar en el currículum para exámenes de acceso, becas y reválidas; ha contestado que no se harían pruebas nacionales sobre religión. Yo salgo por peteneras y ustedes ya entienden, o no, que para eso ya está el arte de la adivinación. Ha pasado de cínico a impostor. Pero, también, de osado a cobarde.

La ley se ha hecho con dos propósitos:
1.- captar grey. Cambiar la creciente tendencia de abandono de la fe católica.
2.- promocionar a los católicos frente a los demás, en desleal competencia. Crear la base para una futura élite católica.

Esa es la voluntad implícita de la ley. Ambos propósitos cuentan con un cebo: el sobresaliente. Calificar con sobresaliente en religión católica no viene en la ley; de eso ya se encargan los profesores puestos por el obispado y pagados por nosotros.
Tampoco dice que otras religiones tengan las mismas oportunidades. Los niños musulmanes, judíos o evangelistas no tendrán profesores de religión; su credo no es evaluable; por tanto, no podrán mejorar su expediente. Son tan españoles como los alumnos católicos y sus padres pagan los mismos impuestos. Pero se les niega el derecho al sobresaliente en religión que graciosamente se les concede a los católicos. Los no católicos son tan indeseables para la futura élite como los no creyentes.
Este engendro sale de la cabeza de un ministro agnóstico pero cuyo partido está profundamente entreverado con la iglesia católica. Si la Curia ha redactado la ley, Wert sobra. Pero como es un impostor cobarde, se hace pasar por Rouco Varela.

martes, 11 de diciembre de 2012

WELCOME TO WORLD WIDE WERT

El ministro Wert (antes tertuliano) dice que es como un toro bravo, que se crece con el castigo (6-12-2012).
Don Antonio Machado creyó, a propósito de España, que de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa. La naturaleza de la cabeza de Wert ya se nos ha sido revelada. Él mismo se emparienta con los astados.
Con su inconfundible divisa en tetuz, ha formulado la nueva propuesta de ley (lomce) como le es propio: a embestidas.
Meter más exámenes y más religión católica (o sea violencia contra los niños españoles que no son de esa confesión o son de ninguna) son las reformas que, según él, mejoran la enseñanza. Nada de planteamientos estructurales, como diversificar las líneas educativas o aumentar las garantías de los alumnos competentes a promocionarse en un ambiente educativo y distendido dentro de su centro.
También ha orquestado una componenda para escarnecer al catalán con la coartada de que se relega al castellano en Cataluña. Debería saber -como todo el mundo del medio educativo sabe- que en todos los recuentos evaluativos nacionales, año tras año, los alumnos catalanes dan unos resultados en dominio del castellano muy por encima del resto de españoles. Incluyendo a los castellanoleoneses que tienen la patente del idioma. También lo dicen los registros internacionales como el PISA. Y ese manejo superior del castellano, por parte de los catalanes, tiene su correlato social en la innumerable presencia de periodistas de ese país que pueblan los medios de comunicación escritos y audiovisuales en España. Si Wert supiera de educación, valoraría un sistema formativo, como el catalán, que da esa demostrada excelencia en el bilingüismo.